Tu sitio funcionando. Nosotros nos ocupamos.
Si hiciste una web para mostrar tu negocio o recibir consultas, no deberías tener que aprender sobre servidores para publicarla y cuidarla.
Para un sitio pequeño. Definimos los límites antes de empezar.
¿Qué hacemos por ti?
- Preparamos el lugar donde funcionará tu sitio, lo publicamos y conectamos tu dominio.
- Nos hacemos cargo del proveedor y de los pagos de la infraestructura incluida en tu propuesta.
- Vigilamos que el sitio esté disponible, mantenemos sus componentes técnicos y gestionamos copias de respaldo.
- Si aparece un problema técnico del sitio, lo revisamos y coordinamos la solución.
¿Qué se paga aparte?
El dominio, el correo corporativo y servicios de terceros que no estén expresamente incluidos. Si quieres correo con tu marca, te ayudamos a elegirlo y configurarlo; la cuenta se contrata por separado.
¿Qué no cubre la mensualidad?
Crear la web desde cero, rediseñarla, agregar funciones nuevas, cargar contenido de forma continua o atender una tienda de alto tráfico. Esos trabajos se cotizan antes de hacerlos.
Antes de contratar acordamos por escrito el tipo de sitio, recursos y límites incluidos. Si crece, te proponemos un cambio de plan antes de aumentar el costo.